lunes, 14 de septiembre de 2009

el negocio de comprar y vender pelo

hace click aca, quien paga mas por el cabello humano

Se duplicó en el último año la compra y venta de pelo humano

Se utiliza para confeccionar "extensiones" y "cortinas". La mayoría viene del norte del país, pero también se importa. Se paga unos 1.000 pesos el kilo. El cabello rubio, el más buscado, se llega a vender a 1.800 dólares.


Qué hubiera pasado si alguien, hoy, aquí, encontrara la tumba de la joven Sierva María de Todos los Angeles, cuyo cabello, aun muerta (de amor), le siguió creciendo hasta alcanzar los 22 metros con 12 centímetros? Tal vez el descubrimiento del personaje de la novela "Del amor y otros demonios", de Gabriel García Márquez, generaría un nuevo conflicto: la guerra del pelo. Es que la Argentina vive la explosión de un mercado poco conocido para la mayoría: el negocio del cabello humano, en el que buscadores de cabezas frondosas en todo el mundo, intermediarios, peluqueros y mujeres juegan papeles fundamentales.

El negocio se amplía drásticamente: todas las partes coinciden en que el último año el mercado de pelo natural creció un 100%. El motivo que lo provocó es otro gran negocio, el de las extensiones y cortinas de pelo: un método para aumentar el largo o la cantidad de cabello en las mujeres, que hasta no hace mucho estaba destinado exclusivamente a actrices y modelos. Las extensiones son pequeñas mechas que se agregan de a varias por cabeza, mientras que la cortina es un solo plano de cabello que se suma.

Pero con la crisis económica superada -al menos en los estratos medios- la opción se masificó y tanto los grandes salones de belleza como las peluquerías de barrio ya ofrecen el servicio. Además, el nivel de famosas que lo utilizan le dan el crédito que toda tendencia necesita (ver Extensiones...).

"El negocio creció muchísimo", confirma Jesús, un vendedor de mechas y cortinas para extensiones que hace su negocio por Internet. Hay diferentes maneras de conseguir el cabello humano. "La mayoría del pelo viene del norte argentino. En Salta y Jujuy se consigue el mejor porque es lacio, resistente y muy bello", explica Jesús. En esas zonas del norte del país hay acopiadores que luego venden las bolsas por kilo, fundamentalmente en Buenos Aires, aunque Córdoba y Santa Fe son también polos ávidos de la nueva moda.

Eso sí, la cadena comercial del pelo humano tiene varios eslabones. El primero es el de quienes tratan directamente con los que abandonan su larga cabellera a cambio de unos pesos. En esa línea, el pelo se paga, más o menos, a 1 peso por gramo. Y, según los expertos, de una cabeza no se saca más de 300 gramos, como mucho.

Luego, los acopiadores le proveen esas bolsas de pelo por kilo a los que se encargan de transformarlas en mechas y cortinas listas para colocar. Y allí, el precio aumenta a 1.000 pesos o incluso más. Eso, si el pelo no es rubio. Para las cabelleras blondas los números se disparan y es posible vender el kilo a unos 1.800 dólares. El pelo claro llega de Europa, aunque en Misiones se consigue, dicen los entendidos.

"Yo compro en Buenos Aires y hay mucha oferta. Pero la verdad es que quienes se lo compran a la gente se aprovechan de su necesidad porque las mechas terminan vendiéndose a fortunas", dice Claudia, de Santa Fe. Es que, para que se entienda, de un kilo de pelo (que se pagó $1.000) salen 1.000 mechas. Y cada una, de 50 centímetros de largo (que son las que más se venden), cuesta $ 5. Eso, sin contar lo que piden las peluquerías por la colocación. El precio, en ese caso, depende delstatus del salón.

Hay quienes cobran $ 3 por mecha y también están los que obtienen $ 10. Para una cabeza normal se necesitan entre 80 y 200 mechas. "Depende de si se busca largo o si se prefiere volúmen. Unas buenas extensiones terminan saliendo entre $ 2.800 y $ 4.000, depende del trabajo que se haga. Pero se consiguen a partir de $ 600", detalla el peluquero Fabio Cuggini.

No todo es industria nacional. El cabello también se importa. Los profesionales aseguran que uno de los mejores es un determinado tipo de pelo de la India. "Nosotros trabajamos con ése, que es el mejor del mundo porque tiene un gran secreto: se lleva de negro a blanco sin decolorarlo. Algo que en el resto de los casos es completamente al revés. Además, tiene un peso y una reacción ideales", explica el estilista Alberto Sanders. Algunas peluquerías traen pelo de China, que es barato. Pero muchos de los especialistas en el tema no lo recomiendan.

Las extensiones y las cortinas nacieron en Inglaterra en la década del 70 y al país llegaron 20 años después. Hoy son furor en todo el mundo. Duran en la cabeza hasta un par de años y requieren de un "service" cada tres o cuatro meses. Pero pueden quitarse en cualquier momento. "Es un invento genial para las que no pueden esperar a que crezca el pelo", sonríe Cuggini.

Y tal vez sea como escribió hace muchos años Tomás de Aquino, en "De la integridad de los cuerpos resucitados": "Parece que los cabellos han de resucitar mucho menos que las otras partes del cuerpo".
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